Traigo un nudo en la garganta, en el pecho, en el corazón; esta mañana está más apretado que nunca.Pese a ello, decidida apagué mi despertador estridente y salí a caminar. Recorrer las calles de la ciudad antes de amanecer es algo que últimamente busco repetir y repetir, pienso en ello todo el día, esperando hacerlo de nuevo, rápido.
Comencé a caminar más a prisa, de pronto me vi corriendo por la avenida principal de la ciudad, en la que también vivo, me gusta porque a esa hora la ciudad no me asfixia, todo lo contrario.
Mientras corría y corría sentía que el nudo se iba aflojando de a poquito y podía respirar con más facilidad. A veces pienso que inconscientemente es una forma de alejarme de esos sentimientos que traigo atorados en el corazón desde hace mucho.
Y si hablamos de la soledad, podría decir que es uno de los mejores remedios para el mal de amores; aunque claro, nada asegura que una noche, a las tres de la mañana, tengas un ataque de ansiedad y te duela el corazón hasta creer que morirás en cualquier segundo.
Hablar de temas rojos, como le he llamado, por imaginar que mientras escribo el pecho sangra, siempre resulta desastroso. Hace meses que los temas amorosos me perturban más de la cuenta. Y entre más conozco a la gente más me dan ganas de ser una piedra o un árbol o algo diferente a un humano con sentimientos o corazones rojos, reales. Las mujeres que he conocido en todos estos meses sólo me hacen pensar en una cosa: imagino que son como una jauría enardecida en busca de carne fresca, buscando desgarrarte a mordidas, tratando absurdamente de comprender lo incomprensible.
A estas alturas de mi vida no busco nada (sentimentalmente hablando), hace mucho que lo encontré, que dejé de buscar, supe lo que quería, lo que no. Encuentro absurdo seguir al pie en esta batalla, nunca ganaré! Quién les dijo que un corazón roto pero enamorado se cura con otros labios, con el calor tibio pero vacío de otro cuerpo? Cuando hablo de esto la gente no entiende, no comprende, me dicen necia. Y sí, lo soy. Soy necia porque sé lo que siento, porque es real, porque no es un capricho, he tenido muchos en mi vida y sé identificarlos, so...? Qué sigue?
Mientras tanto continuo con mi vida, no es mejor ni peor (esto me recuerda a alguien), es diferente, totalmente diferente...estoy a la mitad de mi carrera, me apasiona; finalmente me independicé, bien, sin pendejadas. Y.. si ser puntual, tener un trabajo estable, estudiar como nunca en mi vida, tener un orden en casa que de vez en cuando da miedo, estar en forma y esas cosas de humanos...quizá, sólo quizá, estoy madurando? Cuando se madura se hacen esas cosas profesionales e importantes no? Ni puta idea. Pero cada día que pasa mis planes van tomando forma, he dejado a un lado la fiesta, el alcohol, mis vicios absurdos; me deshice de esa idea absurda sobre el amor y sus demonios, hoy sé con quién quiero estar y por supuesto, estaré, en esta o en otra vida, la sensación es la misma: sigo al pie del cañón, esperando de vez en cuando un milagro, pidiendo deseos a la vida, a las causalidades, cuestión de tiempos y espacios; por otra parte he comenzado a ahorrar, ese viaje en motocicleta por carretera al graduarme me emociona. Una mañana, cuando mis responsabilidades pasen de ser algo que me tengo muy obligado y me conduzcan libremente hacia la vida que quiero me reiré de todo el drama que me invento. Finalmente dicen que así es la vida, no? Y todo fuera como eso.
